Por Dra. Belén Nasif Salum

DS Buenos Aires

Gracias al proceso de adhesión como miembro pleno en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), la Argentina tienen una oportunidad de fortalecer su base institucional e implementar un desarrollo económico inclusivo. Si bien la relación de la Argentina con la OCDE se remonta a 1985 y el país participa en varios comités técnicos y se ha adherido a determinados instrumentos legales,  la adhesión plena constituye un proceso lento, riguroso y en etapas. No obstante,  figura como una de las prioridades de la política exterior del Gobierno actual que tiene como objetivo final convertirla en una verdadera política de Estado por la duración y envergadura que representa. El subsecretario representante de la Argentina ante la OCDE, Marcelo Scaglione, lleva adelante su labor de forma mancomunada con diversos ministerios, entes públicos y embajadas.

El día 29 de marzo de 2019, en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, se organizó un evento académico donde varios representantes del Gobierno (el Sr. Marcelo Scaglione; la Sra. Marisa Bircher, Secretaria de Comercio Exterior; la Sra. Laura Alonso, Titular de la Oficina Anticorrupción y la Sra. Rocío Balestra, Directora de la Comisión Nacional de Valores), un funcionario de la OCDE (el Sr. Manuel Gerardo Flores, coordinador del Programa de Política Regulatoria para América Latina del Directorio de Gobernanza Pública de la OCDE), y el Sr. Juan Pablo Mas Vélez, Vicerrector de la Universidad de Buenos Aires, analizaron las oportunidades y desafíos económicos, comerciales, de gobernanza corporativa e institucionales, del ingreso de la Argentina a la OCDE.

Conforme a lo explicado por los oradores, el plan de acción desarrollado por el gobierno para alcanzar la membrecía consiste en tres ejes fundamentales:

1) obtener de mayor presencia en los comités de trabajo de la OCDE;

2) implementar sus recomendaciones; y 

3) adherir a sus diversos instrumentos. 

En consecuencia, Argentina buscará mejorar su apertura e inserción en la escena global, adoptando “buenas prácticas comerciales” garantizadas por la OCDE. Cabe destacar que la participación de Argentina como país anfitrión del G20 (2018), ha impulsado el camino de su incorporación internacional, ha demostrado el compromiso asumido para mejorar sus políticas públicas y ha logrado obtener el apoyo unánime de los miembros de la organización.

La Argentina no es el único país que presentó la solicitud de adhesión. También esperan una definición Perú, Brasil, Rumania, Bulgaria y Croacia. El organismo, con sede en París, está conformado por 36 Estados que representan el 75% de la inversión extranjera directa y el 60% del comercio global. A partir de una amplia recopilación de datos en cada uno de ellos, elabora recomendaciones y políticas tendientes a colaborar con los respectivos gobiernos en el fomento de la prosperidad, el crecimiento económico, la estabilidad financiera y el desarrollo social sostenible.